¿Se puede encontrar la pareja ideal?

Escrito por Claudia González-Rizzi,

Directora de Química Perfecta

La pareja ideal sí existe. Sólo que no viene en caballo blanco ni es rescatada de un ogro. La pareja ideal se construye a través de nuestras propias elecciones y disposición a crear junto al otro, una relación nutridora y significativa.

¿Qué es lo ideal?

Partamos del punto de que cada uno tiene su propia idea en cuanto a la persona perfecta y lo soñada. La mayoría tal vez concuerde en que el atractivo físico es importante, así como el cuidado personal, el éxito profesional, unos ingresos económicos estables, además por supuesto de valores como la honestidad y la lealtad. Y aunque todos quisiéramos obtener el paquete completo, parte de nuestra madurez como adultos, es establecer nuestras prioridades y con cuáles de estos aspectos estamos dispuestos a negociar.

Cuando tenemos prefabricada la imagen de nuestro príncipe azul o princesa de cuento, es imposible que una persona de carne y hueso calce en semejante rol. Algo así como un auto complot, pues “nadie es lo suficientemente bueno” para nosotros.

Cuando entrevisto a mis clientes, veo que muchos están fijados en la importancia de la juventud y belleza física ( tanto hombres como mujeres). “Es que si no me atrae no funciono, yo me conozco”… “sólo me hace falta la guinda del pastel, un trofeo del cuál me sienta orgulloso”… “un hombre que me represente, con el que mis amigas se sientan envidiosas”… son frases textuales que he escuchado repetidas veces. Y aunque son respetables estos puntos de vista, se convierten en una dificultad cuando dejo de interesarme por el “ser” de la persona para centrarme fundamentalmente en su apariencia.

Un caballero muy respetable que conozco, sólo se ha involucrado con mujeres bellas y aunque lo han abandonado, maltratado y hasta estafado económicamente, él no está dispuesto a aceptar otra opción que no sea un mujer imponentemente guapa con la cual pueda fundamentar su seguridad ante la sociedad.

Otra cliente, sigue soltera a sus cuarenta y tantos, la razón? Sólo se involucra con hombres menores que no se pueden comprometer en una relación seria. Y añade “es que me encanta la juventud, sino ¡me siento vieja!”.

Si en cambio, el ideal está más enfocado hacia obtener beneficios económicos de la pareja, más que construir una relación parece que tuviéramos un rótulo de “se vende”. Entrar en una relación por interés, sólo nos vuelve dependientes, temerosos de perder eso que no nos pertenece, y además material fértil para el irrespeto y el maltrato. Pues si nuestra pareja lo percibe, perdemos ante sus ojos todo valor y dignidad.

Y no se engañen, porque también si el noble ideal está orientado hacia valores incuestionables, podemos también convertirnos en jueces morales, estrictos y rígidos, con quien un ser humano normal difícilmente va a poder entablar una relación.

Entonces los invito a desafiar su concepto de “ideal”. Porque muchas veces lo ideal sólo es un escudo que protege la seguridad conocida de nuestra soledad y así, evitamos comprometernos emocionalmente con otra persona (claro, a nivel inconsciente). Aferrarse a lo ideal, también puede ser la razón por la cual estemos soñando con lo que no tenemos y despreciando lo que está a nuestro alcance. Es decir, vivir fuera del presente y darle más valor a lo imposible.

El estado deseado que necesitamos construir

Hacernos cargo de nosotros mismos. Reconocer qué vacíos estamos tratando de llenar a través de una potencial pareja. Tengo clientes que me dicen “yo soy muy inestable emocionalmente entonces quiero un hombre seguro que me dé piso”, “no soy capaz de sociabilizar, quiero una mujer que me haga compartir más, salir más”…a todas estas personas les doy una mala noticia: nadie quiere hacerse cargo de los problemas del otro, nadie quiere recibir una bandeja, aunque esta sea de plata, con todos los defectos y falencias, junto a una tarjeta que diga “toma, hazte cargo”. Es nuestro derecho responsabilizarnos por lo que queremos modificar y trabajarlo interiormente de manera honorable.

Definir lo que queremos. Distinguir que características del otro son para nosotros negociables y cuáles no. Es natural que ciertos temas son de vital importancia para cada uno de nosotros, y hay otros que necesitan ser revisados y flexibilizados. Esta es la vía que permite la oportunidad genuina de compartir nuestra vida con otro ser humano que a su vez también necesita hacer su propia priorización. Juntos entonces pueden co-crear una realidad nueva, beneficiosa para los dos, sobre todo en lo que se refiere a los temas más álgidos: hijos, sexualidad, dinero y familias políticas.

Conocer al otro. Permítete conocer a la persona, más allá del aspecto físico. No te dejes llevar por tus propios prejuicios y esquemas pre-establecidos en cuanto a edad y apariencia física los que pueden limitar tus opciones. Construir pareja va más allá de un contacto superficial, es necesario acceder y conocer el “ser” del otro para establecer una relación. Además estoy convencida que, una vez que uno se involucra con el mundo de la otra persona, sus intimidades, su desafío intelectual, sus ocurrencias, lo físico pasa a segundo plano.

Evitar quejas y críticas. Aprender a reconocer lo positivo en la otra persona; y evitar las quejas, las críticas y los reclamos. El camino de acercamiento es a través del reconocimiento, la culpabilización sólo nos distancia del otro.

TIPS PARA ECONTRAR PAREJA

1.-Resuelve, cierra y despide toda relación sentimental anterior. Tu situación afectiva necesita estar clara y definida para abrir espacio a una nueva relación. Haz un feng shui de tu corazón, pon tu casa sentimental en orden antes de dar cabida a nuevas relaciones.

2.-Revisa tu propia conducta: ¿qué puedes modificar y mejorar? Recordemos que en toda pareja, cada integrante es responsable en un 50% de que la relación crezca o fracase. Hazte responsable de tu parte y aprende de tus errores pasados.

3.-Recibe y escucha la retroalimentación de personas que te conozcan. No siempre transmitimos lo que creemos que transmitimos, es necesario preguntar y escuchar y ser coherentes en nuestro mensaje.

4.-Cuida tu imagen personal: muéstrate juvenil, atractivo y natural. Cuidado con el sobrepeso (considerado por muchos como “mata pasiones”) y con los excesos (de maquillaje por ejemplo).